|
CELEBRACIÓN UNCIÓN de
enfermos
CANTO DE ENTRADA.-
JUNTOS CANTANDO LA ALEGRIA
Saludo.-
En el nombre del padre...
Que Dios, nuestro Padre, que en Jesús quiso
compartir nuestra propia vida, esté con todos vosotros.
MONICIÓN
DE ENTRADA.
Queridos amigos, queridas amigas: nos reunimos con ilusión, porque
vamos a celebrar la Eucaristía y vamos a recibir el Sacramento de la Unción de
Enfermos.
Conviene recordar, para situarnos mejor en la celebración, que los
evangelios presentan a Jesús recorriendo ciudades y aldeas, enseñando en las
sinagogas, predicando el Evangelio del Reino y sanando todas las enfermedades y
dolencias.
Este
estilo curativo de Jesús, es presentada como revelación y encarnación de la
salvación que Dios nos ofrece.
ORACIÓN COLECTA.-
Señor,
Tú que eres el Dios amigo que siempre estás cerca de nosotros, buscando
nuestro bien; concédenos experimentar, en la enfermedad y en el sufrimiento tu
fuerza liberadora y sanadora. Por JNS.
MONICIÓN A LAS LECTURAS
Vamos
a disponer, ahora, nuestro corazón para escuchar a Dios que nos habla a través
de la Palabra proclamada. Esa Palabra es la verdad que ilumina nuestra
existencia ofreciéndonos una luz nueva para nuestra vida, para nuestra
enfermedad y sufrimiento. Acojámosla con fe.
ORACIÓN
UNIVERSAL
A
Jesús resucitado, vida y esperanza para todo el que sufre en el cuerpo o en el
espíritu, presentamos nuestra oración.
M
1.- La salud que nos ofrece Jesús no es sólo una salud biológica, mental,
social, es la salud integral, es decir, la salvación.
M
2.- Para que abramos nuestros corazones de par en par a esta salvación que nos
ofrece Jesús. Roguemos al Señor.
M
1.- Jesús es portador y dador de una vida que no se acaba.
M
2.- Para que la confianza en una vida plena y feliz nos ayude a vivir con
esperanza. Roguemos al Señor.
M
1.- Jesús nos invita a vivir sanamente todas las realidades de la existencia,
incluso las dolorosas y adversas como la enfermedad.
M
2.- Para que apoyados en la fe, en los cuidados que nos ofrecen los médicos,
las enfermeras, las auxiliares, en la compañía y en el cariño de los
familiares y amigos, vivamos con paz los momentos de soledad y de dolor.
Roguemos al Señor.
Escucha,
Señor, nuestra oración. Te lo pedimos por JNS.
PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS.-
Después
de haber escuchado a Dios que nos ha hablado a través de su Palabra, preparamos
el altar para celebrar la Eucaristía.
1.-
En primer lugar presentamos el libro de oraciones de la Iglesia, que nos ayuda a
hablar y a rezar con Dios.
2.-
El pan y el vino, frutos de la vid y del trabajo de todos los hombres y mujeres,
y que van a ser transformados por la acción del Espíritu, en el Cuerpo y en la
Sangre de Jesús para ser nuestro alimento.
3.-
También vamos a presentar unas flores como expresión de la alegría de
sentirnos sanados y salvados.
4.-
Y por último una hoja llena de besos, con ello queremos simbolizar del cariño,
la ternura y el amor que todos necesitamos para vivir con esperanza.
en el silencio de
la COMUNIÓN
En este día en que hemos celebrado la Unción de los Enfermos, nos
presentamos como grupo de Pastoral de la Salud, que en nombre de la Comunidad
visitamos y atendemos a los enfermos, en sus casas, residencias y hospitales.
Tratamos
de acompañarles para reavivar en ellos las ganas de vivir o para ayudarles a
encontrar sentido a la enfermedad.
Siempre
que podemos, tratamos de fomentar en ellos, estilos, costumbres y relaciones con
Dios, y, a mostrarles que es sano y saludable, creer, amar, esperar en Dios,
darle gracias y alabarle, estar en paz consigo mismo y con los demás.
Con
cierta frecuencia les llevamos la Comunión, a los que lo desean; también nos
prestamos para hacerles gestiones o acompañarles a asuntos a tratar.
En
este momento somos 8 personas las que trabajamos en la Pastoral de la Salud.
Para el próximo curso, nos gustaría animar a más gente, puesto que en los
alrededores de la Parroquia, surgen cada día nuevas residencias de personas
mayores. En muchos casos estas personas, están solas, y deseosas de recibir
cariño y compañía.
POSCOMUNIÓN.
OREMOS
UNIDOS. Jesús, tú que nos invitas a vivir sanamente y a cuidarnos, como un don
de Dios que hemos recibido, ayúdanos y fortalécenos con tu gracia, para poder
creer, amar y esperar en ti. Tú que vives y reinas...
ORACIÓN.
Dios,
Padre nuestro,
Tú
eres fuente de fuerza y esperanza.
Bendice
a quienes has escogido
como
colaboradores de tu gracia
para
aliviar y curar el sufrimiento.
Que
donde haya debilidad y dolor,
ofrezcamos
fortaleza y alivio.
Que
donde haya ansiedad y miedo,
ofrezcamos
aliento y ayuda.
Que
combatamos
cuanto
deshumaniza el trato del enfermo,
y
a las estructuras deshumanizadoras e injustas.
Que
luchemos contra todo lo que denigra
y
pisotea la dignidad de los enfermos y de sus familias
Padre
Dios,
ayúdanos
a encarnar en nosotros
el
Espíritu de tu Hijo hecho hombre. Amén.
|