- El bautismo es un sacramento: un signo visible -el agua y las palabras del celebrante- que es signo a la vez de otra realidad invisible pero real: el amor y la salvación de Dios.
- El bautismo es el primer sacramento. Por él nos abren las puertas de la vida cristiana y entramos a formar parte de la Iglesia, la comunidad de los seguidores de Jesucristo.
- Por el bautismo nos reconocemos
hijos de Dios.
Todos los hombres y mujeres somos hijos de Dios, creados a su imagen y
semejanza. Por el bautismo se nos reconoce esa condición de hijos de
Dios, lo mismo que Jesús fue reconocido hijo de Dios en su bautismo.
-
El bautismo nos une a Jesucristo, nos hace hermanos suyos,
nos hace cristianos y nos hace participar de su misterio pascual: morimos con Él, somos sepultados con Él y resucitamos con Él. Con Él pasamos de la muerte del pecado a su vida sin fin.
-
El bautismo nos da el Espíritu Santo, que es la luz que nos ilumina, la gracia que nos renueva, la fuerza que nos empuja a vivir el Evangelio y a amar a todos los hombres.
- El
bautismo nos ofrece:
Un sentido de la vida:
Venimos de Dios, vamos a Dios.
Un modelo:
Jesucristo camino, verdad y vida.
Unos valores:
Amar a Dios con todo el corazón y al prójimo como a nosotros mismos.
Una fuerza:
La fuerza del Espíritu Santo.
Un proyecto:
Que el mundo progrese conforme al plan amoroso de Dios.
Un poco de historia
- La institución de los padrinos surgió en al
Iglesia al imponerse la costumbre de bautizar a los niños. Era necesario
que alguien, distinto de los padres, y que representara tanto a la
familia del que tenía que ser bautizado como a la comunidad cristiana,
se responsabilizara del crecimiento en la fe del niño bautizado.
Criterios de elección de los padrinos
-
Los padres han de tomar en serio la elección
de buenos padrinos para sus hijos, a fin de que los padrinos no se
conviertan en una institución de puro tramite y formalismo.
- Para esa elección no deben dejarse guiar
únicamente por razones de parentesco, amistad o prestigio social, sino
por un deseo sincero de asegurar a sus hijos unos padrinos que sean
capaces de influir, en su día, eficazmente en educación cristiana.
El número de padrinos
- Cada niño puede tener un solo padrino (hombre o
mujer) o dos (hombre y mujer).
Requisitos para ser padrino
1. Haber cumplido los 16 años de edad.
2. Tener capacidad para cumplir la misión propia
de los padrinos así como la intención de llevarla a cabo.
3. Ser católico y haber recibido los tres
sacramentos de la iniciación cristiana: Bautismo, Confirmación y
Eucaristía.
Funciones de los padrinos
1. Junto con los padres, presentan a la Iglesia al
niño que tiene que ser bautizado. Durante la celebración del bautismo
están a lado de los padres y participan en las acciones rituales que se
explican en otra página de esta hoja. Antes de la celebración tendrán
que tener el lienzo blanco que se lo impondrá la madrina poco después
del bautizo, y el cirio de bautismo, que encenderán cuando se les
indique, hacia el final de la celebración.
2. Y junto con los padres, también, colaboran para
que este niño llegue a conocer a Jesús, y viva con profundidad la fe, y
actúe siguiendo el camino del Evangelio. En otra página de esta hoja,
también, se explica qué pueden hacer los padrinos para cumplir con esta
tarea.
EN LA CELEBRACIÓN DEL BAUTIZO
El inicio de la celebración
- Al empezar la celebración, el celebrante se
dirige a los padres del niño que ha de ser bautizado y les pregunta si
están dispuestos a educar a sus hijos en la fe.
- Después, el celebrante se dirige a los padrinos y
les pregunta: “Y vosotros, padrinos,
¿estáis dispuestos también a vivir la fe cristiana?”
Los padrinos responden:
“Sí, estamos dispuestos”.
Entonces, el celebrante, los padres y los padrinos
hacen la señal de la cruz en la frente del niño como signo de acogida en
la comunidad de los cristianos.
El bautizo
Cuando llega el momento de recibir el bautismo (que
es el momento central de la celebración), el niño es sostenido por su
madre o su padre, porque son ellos los principales responsables de la
vida cristiana de su hijo. Los padrinos les acompañan, al lado, como
colaboradores de los padres.
La vestidura blanca
- Es el signo de revestirse de Cristo. La madrina
mantiene este lienzo blanco en el hombro del recién bautizado, mientras
el celebrante dice:
“Ya eres nueva creatura y has sido revestida de
Cristo. Este lienzo blanco sea signo de tu dignidad cristiana. Ayudada
por la palabra y el ejemplo de los tuyos, consérvala sin mancha hasta la
vida eterna.”
Todos: “Amén.”
El cirio del bautismo
- El cirio no se enciende hasta después que el niño
ha sido bautizado. Cuando el celebrante lo indique, el padrino lo
enciende en la llama del cirio pascual. Una vez encendido, el celebrante
dice:
“A vosotros, padres y padrinos, se os invita a
haceros luz y a iluminar el camino de vuestro hijo y ahijado. A toda la
comunidad cristiana se le pide comportarse como hijos del día,
desterrando todos los comportamientos oscuros.
¿Estáis dispuestos a ello?”
Todos: “Sí, estamos dispuestos.”
¿qué pueden
hacer los padrinos?
- Los
padrinos, según las tradiciones de cada lugar, cuidan y obsequian a su
ahijado de muy diversas maneras.
- Pero, el compromiso que los padrinos han
adquirido en el bautismo, ¿cómo lo pueden llevar a la práctica?
Porque si el día del bautizo manifestaron públicamente que estaban
dispuestos a vivir la fe cristiana y a colaborar para que aquel niño
crezca como cristiano, ¡deberán tomárselo en serio!
¿Qué pueden hacer, pues, los padrinos para ayudar
en el crecimiento cristiano de sus ahijados?
1. Dar ejemplo y vivir ellos mismos como
cristianos. Mostrar que aman a los demás, que no son cerrados ni
egoístas; y mostrar que creen en Jesús, que participan de la vida
cristiana.
2. Rezar alguna vez
con su ahijado, recordarle lo que supone ser cristiano, acompañarlo en
alguna ocasión a alguna actividad cristiana (con los padres, si es
posible)
3. Hacerle algún regalo que haga referencia a la fe
(alguna imagen o poster, algún libro) y otras cosas más que se les
pueden ocurrir.
ofrecimiento a la virgen
Agur Maria,
graziaz betea,
Jauna da zugaz.
Bendeinkatua zara zu
andra guztien artean
eta bedeinkatua da
zure sabeleko frutua, Jesus.
Santa Maria, Jaungoikoaren Ama
erregutu egizu gu pekatarioen alde
orain eta
gure eriotzako orduan.
Amen.
Dios te salve, María,
llena eres de gracia
el Señor es contigo.
Bendita tu eres
entre todas las mujeres
y bendito es
el fruto de tu vientre Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores
ahora y
en la hora de nuestra muerte.
Amén.