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PROCESION Y CANTO DE ENTRADA
SALUDO
En la fiesta de la Santísima
Trinidad comenzamos esta Eucaristía: En el nombre del Padre...
La gracia de nuestro Señor
Jesucristo, el amor del Padre y la comunión del Espíritu Santo estén con
todos vosotros.
MONICIÓN DE ENTRADA:
Todos
los domingos, la celebración de la Eucaristía es contemplación del amor
inmenso de Dios a todos, sin excepciones ni exclusiones.
Hoy, en esta fiesta de la
Santísima Trinidad, alabamos a Dios, nuestro Padre, por su amor; agradecemos
la vida nueva que nos ha dado en Jesucristo, sintiéndonos guiados por la
fuerza del Espíritu que ha derramado en nosotros.
Siempre que nos esforcemos, mucho o poco, por construir una sociedad en la
que las personas vayamos aprendiendo a convivir, a compartir y a dialogar,
estaremos celebrando a ese Dios que en lo más íntimo de su ser, es apertura,
diálogo, entrega mutua, amor a otro.
O esta otra
MONICIÓN DE ENTRADA:
En la fiesta de la Santísima Trinidad queremos descubrir a Dios como el
Padre que a nadie olvida, a nadie abandona, siempre nos protege. A Jesús
como el gran regalo de Dios a la humanidad. Y, al Espíritu Santo que nos
está invitando a vivir como Jesús, pasando por la vida haciendo el bien y
luchando contra el mal.
A. penitencial: En un momento de silencio,
antes de comenzar la Eucaristía, nos
ponemos en la presencia de Dios y le pedimos su misericordia y su perdón, en
actitud de oración.
Tú, Señor, que buscas para todos una vida digna y feliz. Señor, ten piedad.
Tú, Señor, que eres misericordia y compasión. Cristo, ten piedad.
Tú, Señor, que estás en nosotros y entre nosotros, atrayéndonos hacia el
bien. Señor, ten piedad.
Dios, Padre de todos que siempre nos proteges, perdona nuestros pecados
y acompáñanos hasta la vida eterna.
O
A.
penitencial: Igual que Moisés pidió el
perdón para el pueblo de Israel, lo hacemos nosotros de todo lo que nos
aparta del amor de Dios y de los hermanos:
- Tú,
que eres un Dios compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en
clemencia y lealtad. Señor, ten
piedad.
- Tú,
Dios del Amor y de la paz, que nos llamas a vivir en paz y a trabajar
buscando la perfección. Cristo, ten
piedad.
- Tú, que
nos das tu propio Espíritu para que tengamos en nosotros tu misma vida, la
vida eterna. Señor, ten piedad.
Danos,
Señor, el perdón que no merecemos, pero que es expresión de tu misericordia
y tu bondad. Por Jesucristo nuestro Señor.
GLORIA.
Rezamos el gloria adorando, con fe, el misterio de Dios.
Colecta. Oremos.
Dios y Padre nuestro,
comunidad de amor, al celebrar esta Eucaristía, te pedimos nos ayudes a
mantener tu gracia y tu amistad y a ser testigos en el mundo del amor y de
la vida que nos vienen de ti. Por NSJC, tu Hijo...
O
Colecta. Oremos.
Puestos en tu presencia, Señor, queremos
poner en tus manos nuestras vidas, todo lo que somos y lo que tenemos; tú
que todo lo has creado y que haces fructificar toda semilla de vida, haz que
también nuestras vidas fructifiquen para bien de la humanidad.
Por NSJC, tu Hijo...
O esta otra opción
INTRODUCCION
Hoy
celebramos la fiesta de la Santísima Trinidad.
Es
probable que para muchos esta verdad cristiana apenas haga efecto alguno.
Puede sonarnos a "desconocida".
Sin
embargo hemos comenzado la celebración en su nombre, invocándola sobre
nosotros: "en el nombre del Padre..."
Fuimos bautizados en su nombre: "Yo te bautizo en el nombre del
Padre...".
Comenzamos muchas tareas invocando el nombre del Padre, del Hijo y del
Espíritu Santo.
Sin
embargo, poco sabemos de esta gran verdad y de aquello que la Santísima
Trinidad realiza en nuestra vida cristiana.
La
verdad es que, nada de lo que Jesús nos reveló es inútil; y nada tan
decisivo como saber que "nuestro Padre es Dios Creador; que Jesús es Dios
Redentor y que el Espíritu Santo es Dios Santificador".
Acaso
esta verdad desborde nuestra capacidad de comprensión porque a Dios no le
podemos encerrar en nuestras explicaciones. Pero no desborda nuestra
aceptación por el testimonio que nos ha dado Jesús, y fortalece nuestra
actitud de pedir perdón por nuestras infidelidades y pecados:
* A
Ti, Señor, que en un gesto de amor te has hecho hombre para salvarnos a
todos, te decimos: ¡Señor, ten piedad!
* A Ti, Señor, que con tu vida y tu palabra nos diste a conocer a Dios como
Padre, te rogamos: ¡Cristo, ten piedad!
* A Ti, Señor, que para animar la misión de tu Iglesia y purificarla de sus
pecados nos comunicaste al Espíritu Santo, te pedimos: ¡Señor, ten piedad!
Monición a las lecturas
En la primera lectura, descubriremos a Moisés
como, puente entre Dios y el pueblo, intercede por los suyos.
Pablo hace una llamada a la búsqueda de la
perfección, la unidad en la comunidad es la señal de que sus integrantes
viven en el amor.
En el diálogo de Jesús con Nicodemo, Jesús le
hacer ver que su misión no es condenar al mundo, sino efectuar su salvación.
Primera lectura.
Moisés, puente entre Dios y el
pueblo, intercede por los suyos. La elección del pueblo por Dios no puede
darse por sus méritos, pues ha pecado. Sólo mediante el perdón y la
misericordia podrá ser el pueblo escogido, pues aunque él sea infiel a la
alianza, Dios permanece fiel.
Segunda lectura.
La unidad en la comunidad es
la manifestación de que sus integrantes viven en el amor. Pablo hace una
llamada a la búsqueda de la perfección porque sabe que sólo si se aspira a
ella se puede mantener el amor en ciertas circunstancias, lo cual nunca
sirve de pretexto para dejarlo perder.
Evangelio.
En el diálogo de Jesús con
Nicodemo, Jesús le manifiesta quién es en verdad y cuál es la misión que va
a llevar adelante. Jesús es el Hijo de Dios y su misión es no una condena
del mundo, sino realizar la salvación del mundo. La respuesta de fe hacia
Jesús es la oportunidad que Dios da a todos para incorporarse a esa
salvación.
CREDO. Proclamemos con fe
el misterio de nuestro Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Oración de fieles: A Dios, que tanto ama al
mundo, le dirigimos nuestra oración, cantando: Señor, escúchanos,
Señor óyenos. Que repetiremos después de cada petición.
1.- Para que nuestras experiencias de amor, de amistad y de cercanía, nos
ayuden a comprender un poco lo que puede ser el misterio de la Trinidad.
Oremos.
‑ Para que a prioridad de la Iglesia sea estar cerca
de los más desfavorecidos de la sociedad, denunciando la injusticia y el
desamor que no respeta la dignidad de las personas. Oremos.
2.- En nuestro mundo hay diversidad de naciones, de razas y creencias; para
que trabajemos por un mayor entendimiento; logremos vivir en paz, con
justicia y libertad pues todos somos hermanos, hijos del mismo Padre.
Oremos.
3.- Para que las comunidades de vida contemplativa, dedicadas a la oración
y a la alabanza, sean estímulo de fe y esperanza para el pueblo cristiano.
Oremos.
4.- Para que los cristianos nos esforcemos en crear comunidad ente
nosotros, por encima de diferencias políticas, ideológicas, étnicas,
culturales y religiosas. Oremos.
‑ Para que el perdón y la reconciliación entre los
pueblos y las personas sean una realidad, por el testimonio de cada uno de
los creyentes que nos esforzamos en perdonar de verdad a los hermanos.
Oremos.
5.- Para que nuestra comunidad parroquial sea un lugar de encuentro y de
acogida, un signo creíble del Dios Amor, de la familia que entre todos
estamos llamados a construir. Señor, escúchanos, Señor, óyenos.
- Por todos los que están solos, aislados, o se sienten "sin nadie en el
mundo", lejos de sus familiares o incomunicados de los que les aman; para
que sientan la cercanía de Dios más poderosa que toda lejanía o
incomunicación...
Escucha,
Señor, lo que te pedimos con fe. Por JNS.
O
ORACIÓN DE LOS FIELES.-
Convencidos de que nos escucha
con amor, llevemos ante Dios nuestra oración.
- Por la Iglesia de
Jesucristo, nacida en la Pascua, para que sea en el mundo presencia de
novedad del Evangelio. Roguemos al Señor.
- Por los Pastores y por todos
los que ejercen algún ministerio en la Iglesia, para que lo desempeñen en el
amor y con espíritu de servicio. Roguemos al Señor.
- Por los gobernantes de los
pueblos y naciones. Para que avancen con decisión en la búsqueda del
entendimiento entre todos los pueblos. Roguemos al Señor.
- Por los que se sienten solos
en nuestra sociedad. Para que sientan la cercanía del Dios trinitario y de
la comunidad de los cristianos. Roguemos al Señor.
- Por los enfermos, por los
emigrantes, por los que no encuentran trabajo, por las mujeres y niños
maltratados, y por todos los que sufren. Roguemos al Señor.
- Por nosotros, para que
nuestras comunidades sean verdaderos espacios para vivir en el amor de Dios.
Roguemos al Señor.
Movidos por
la acción del Espíritu Santo, te lo pedimos a ti, Padre, por medio de tu
Hijo Jesucristo, nuestro Señor.
ORACION SOBRE LAS OFRENDAS
Santifica, Señor, estos dones que te presentamos, y transfórmanos por
ellos en ofrenda permanente a tu gloria. Por JNS.
PREFACIO: Pr.
PADRE NUESTRO.
Como nos enseñó a orar Jesús, y movidos por el Espíritu Santo, dirijamos
confiadamente nuestra oración a Dios, Padre de todos, diciendo:
INVITACION A LA COMUNIÓN:
Comos sois hijos, Dios envió a vuestros corazones al Espíritu de su Hijo, que
clama: Abbá!, Padre.
ORACION DE ACCION DE GRACIAS
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación alabarte,
bendecirte y darte gracias siempre y en todo lugar, Dios eterno, Dios uno y
trino: Padre, Hijo y Espíritu Santo, porque tu amor al hombre es tan grande
que la segunda persona, Cristo Jesús, fiel reflejo e imagen visible del Dios
invisible, se hizo uno de nosotros y nos ofreció la salvación por la fe.
Desde entonces la gracia de
Jesucristo, el amor del Padre y la comunión del Espíritu Santo son oferta
perenne del Dios uno, que nos introduce en su círculo trinitario como hijos
suyos.
Concédenos, Señor, mantener
siempre tu gracia y tu amistad, para saber vivir en comunión con todos
nuestros hermanos. Amén.
POSCOMUNION. OREMOS.
Al celebrar nuestra fe en el amor del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo,
concédenos, Señor, la alegría de vivir compartiendo este mismo amor. Por JNS.
Bendición:
El Señor os bendiga y os guarde. Amén.
Haga brillar su rostro sobre
vosotros y os conceda su favor. Amén.
Vuelva su mirada a vosotros y
os conceda la paz.
Y la bendición de Dios...
O
BENDICION
‑ Dios Trinidad nos otorgue sus bendiciones y nos ayude
a crecer en santidad; que derrame sobre nosotros todo su Amor, enseñándonos
con su Palabra de Verdad, nos oriente con las Buena Nueva de la Salvación y
nos anime a crear el amor entre nosotros. Amén.
‑ Y que la bendición de Dios que es Padre, Hijo y Espíritu descienda sobre
nosotros y siempre nos acompañe.
Amén.
PARA LA ORACION
Dios del amor y de la bondad infinita, Dios Trinidad,
que te manifiestas a las personas como una Comunidad, ayúdanos a superar las
dificultades que nos separan, nos dividen y nos enfrentan, y a crecer
luchando por la paz, la justicia y la fraternidad.
Puestos
en tu presencia, Señor, queremos poner en tus manos nuestras vidas, todo lo
que somos y lo que tenemos; tú que todo lo has creado y que haces
fructificar toda semilla de vida, haz que también nuestras vidas
fructifiquen para bien de la humanidad.
Siempre es bueno y necesario darte gracias, Señor, y
reconocerte como el Hacedor de todo lo creado que nos ayuda a vivir cada
día; Tú, Dios del amor y de la entrega, Comunidad de Personas, has querido
que al llegar la plenitud de los tiempos podamos ver tu rostro en Jesús,
nuestro hermano, y después de su exaltación sigues presente en las personas
y en la historia por la fuerza de tu Espíritu; haznos de los tuyos, Señor;
haznos portadores de un Amor llamado a dar Vida a todos los hombres. Y
ayúdanos, de igual modo, a alabarte y bendecirte con todas las acciones de
nuestra vida.
Señor, confesamos nuestra fe en Ti, Dios Padre, Hijo y
Espíritu, y te rogamos que nos hagas dignos de llevar el nombre de
cristianos porque estemos siempre dispuestos a servir a las personas más
necesitadas de amor y de cariño.
Por Jesucristo.
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