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VIGILIA
“POR
LA PAZ MUNDIAL”
El
grupo de Adoración Nocturna de la
Parroquia, nos invita a orar por la paz del
mundo
I.-
INVOCACION AL ESPIRITU
1. Cántico de entrada: QUE ALEGRÍA CUANDO ME DIJERON 2. Monición: oración por la paz. (pausa) 3. Invocación inicial: Dios mío ven en mi auxilio (pausa) 4. Venimos Señor a tu
presencia. (pausa) 5. Canción: QUÉDATE CON NOSOTROS 6. ORACIÓN "Quédate con nosotros, Señor" (Pausa) 7. ORACIÓN: EN TUS MANOS SE
TRANSFORMA EL MUNDO 8. ORACIÓN II.- ORACIONES Y PRECES
1.PETICION DE PERDON:
Salmo 51: MISERERE (pausa)
Salmo 32: LA DICHA DEL PERDON (pausa). EL PERDON CRISTIANO
(pausa) 2..
ORACION Dice el Señor (1-14); Palomas de la paz; Dice el Señor (15-27) III.-
COMPROMISO PERSONAL
1.
LECTURA (Cor.13,4-8. 13.14,1) pausa 2.
LECTURA (San Mateo 5, 13-16) pausa 3.
LECTURA (Rom.8) pausa 4.
PALABRAS DE LA MADRE TERESA DE CALCUTA. pausa 5.
ORACION:
EN VIDA, AMIGO, EN VIDA. pausa 6. MENSAJE DE SU SANTIDAD JUAN PABLO II.
pausa 7.
LECTURA (Romanos 12,9-21). pausa 8. REFLEXION Y COMPROMISO PERSONAL 9. ORACION DE SAN FRANCISCO DE
ASÍS 10. CANTO: la paz este
con vosotros IV.-
INVOCACION DE AYUDA Y ACCION DE GRACIAS
1
CANTO: VAMOS CANTANDO AL SEÑOR 2.ORACION POR LA PAZ 3.
ANTIFONA Y SALMO 22: EL SEÑOR ES MI PASTOR 4.TE
DEUM 5. IMPLORANDO LA RECONCILIACION: ORACION POR LA PAZ
I.- INVOCACIÓN AL ESPÍRITU
1.- Cántico de entrada:
(de pie)
QUE ALEGRÍA CUANDO ME
DIJERON.
2.-
Monición:
(monitor)
(sentados)
La
experiencia personal de nuestra condición de cristianos nos hace ver que es muy
difícil alcanzar nuestras metas más íntimas sin la ayuda de Dios, sin la práctica
de un diálogo con el Padre mediante la oración. Nuestros problemas alcanzan
una nueva luz cuando nos encontramos cara a cara con Dios y comprendemos que,
hasta los avatares más duros de la vida, tienen otra dimensión, encuentran el
sentido de la transparencia. Mediante el dialogo con el Padre, El nos hace ver
que no
estamos
solos y abandonados en el mundo que se presenta muchas veces cruel y carente de
esperanza. La oración, la conversación sincera con Dios llena de consuelo y
esperanza la aventura y el drama de la vida.- Muchas de nuestras preocupaciones
personales y sociales del final del siglo XX se agrandan por la tragedia de la
violencia, por el sin sentido de vivir en un mundo que no sabe encontrar la paz.
Es evidente que la ausencia de paz no es un problema local. Lamentablemente,
leemos y vemos todos los días en los medios de comunicación que, en el corazón
de los hombres, anida la tragedia de una existencia carente de paz, de la paz
consoladora de Dios y descubridora de que, en la existencia de los demás, vive
un hermano, auténtico hijo de Dios.- Pero la paz de nuestra sociedad,
ese ansia de felicidad colectiva que todos los cristianos anhelamos, difícilmente
la encontraremos si antes no la hallamos en nuestros corazones, en lo más íntimo
de nuestra conciencia cristiana. Para conseguir la paz social hemos de adquirir
la paz individual y sabemos que sólo la encontraremos cuando estemos en paz con
el Padre. La Iglesia nos enseña que, sin la oración y la reconciliación
personal con Dios, es difícil perdonar a los demás y conseguir una vida más
plena, auténtica y justa, una vida llena de paz individual y, por extensión,
social. Este momento de ORACIÓN POR LA PAZ nos permitirá encontrarnos
nuevamente con el Señor, Padre de Todos, y elevar al cielo nuestro clamor
personal y colectivo para encontrar la Paz que tanto deseamos los cristianos.-
3.- Invocación inicial
(de pie) Monitor: Dios
mío, ven en mi auxilio.- Todos:
Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al
Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y
siempre, por los siglos de los siglos. Amén.- Himno
(a dos coros). Ven,
Espíritu Divino, manda
tu luz desde el cielo. Padre
amoroso del pobre; don en
tus dones espléndido; luz que
penetra las almas; fuente
del mayor consuelo. Ven,
dulce huésped del alma. Descanso
de nuestro esfuerzo. Tregua
en el duro trabajo. Brisa
en las horas de fuego. Gozo
que enjuga las lágrimas, y
reconforta en los duelos. Entra
hasta el fondo del alma, Divina
luz, y enriquécenos. Mira el
vacío del hombre, si tu
le faltas por dentro; mira el
poder del pecado, cuando
no envías tu aliento. Riega
la tierra en sequía. Sana el
corazón del enfermo. Lava
las manchas, infunde calor
de vida en el hielo. Doma el
espíritu indómito. Guía
al que tuerce el sendero. Reparte
tus siete dones, según
la fe de tus siervos. Pon tu
bondad y tu gracia, Dale al
esfuerzo su mérito; Salva
al que busca salvarse Y danos tu gozo eterno. Amén.(pausa)
4.-
ORACIÓN: VENIMOS, SEÑOR, A TU PRESENCIA (de
pie) Lector:
Creemos,
Señor, que estás realmente presente hoy aquí entre nosotros y te adoramos,
Jesucristo, Dios y Hombre. Y porque deseamos expresarte nuestra fe, nuestra
esperanza, nuestro amor y nuestro deseo de permanecer siempre contigo, todos:
Venimos, Señor,
a tu presencia.- Lector:
Sintiendo la responsabilidad de prolongar en estas horas la alabanza que
te canta toda la creación, Todos:
Venimos,
Señor, a tu presencia.- Lector:
Para
orar contigo, uniéndonos a tu oración y a tu adoración al Padre, uniéndonos
a tu inmolación por toda la humanidad, Todos:
Venimos,
Señor, a tu presencia.- Lector:
Responsables
y representantes de la Iglesia que ora, trabaja, ama y sufre, Todos:
Venimos,
Señor, a tu presencia. Lector:
Unidos
por nuestros hermanos difuntos con la Iglesia triunfante que canta eternamente
tu gloria, Todos:
Venimos,
Señor, a tu presencia. Lector:
Para
orar por todos aquellos de entre nosotros que han sido llamados a la Casa del
Padre, Todos:
Venimos,
Señor, a tu presencia.- Lector:
Para
llenarnos de ti, para ser luego signo de tu presencia y de tu amor, Todos:
Venimos,
Señor, a tu presencia. Lector:
Deseamos,
Señor, fortalecernos con el Pan de Vida para estar siempre disponibles, en
actitud de servicio, en entrega constante a ti, a la Iglesia, a los hermanos. Y
por eso, Todos:
Venimos, Señor,
a tu presencia.-
(pausa)
5.-
(A
dos
coros) (de pie)
QUÉDATE
CON NOSOTROS; LA TARDE ESTÁ CAYENDO. QUÉDATE.
¿Cómo te encontraremos al declinar el día si tu
camino no es nuestro camino? Detente
con nosotros; la
mesa está servida, Caliente
el pan y envejecido el vino. ¿Cómo
sabremos que eres un
hombre entre los hombres si no
compartes nuestra mesa humilde?. Repártenos
tu cuerpo y el
gozo irá alejando la
oscuridad que pesa sobre el hombre. Arroja
en nuestras manos tendidas
en tu busca las
ascuas encendidas del Espíritu; Y
limpia en lo más hondo del
corazón del hombre tu
imagen empañada por la culpa.- QUÉDATE
CON NOSOTROS; LA TARDE ESTÁ CAYENDO. QUÉDATE.
- Oración:
Quédate con nosotros, Señor, (juntos)
Quédate con nosotros hoy, y quédate
de ahora en adelante, todos los días, según el deseo de nuestro corazón. Quédate para que podamos
encontrarnos contigo en la plegaria de adoración y acción de gracias, en la
plegaria de expiación y de petición. Quédate tu que estás simultáneamente
velando en el misterio eucarístico de la fe y desvelado bajo las especies del
pan y del vino que has asumido en este sacramento. Deseamos
adorarte cada día y cada hora a ti, oculto bajo las especies del
pan y del vino, para renovar la esperanza de la "llamada a la gloria” cuyo comienzo lo has instituido tú
con tu cuerpo glorificado "a la derecha del Padre". - Señor, un día preguntaste a
Pedro: "¿Me amas?". Se lo preguntaste por tres veces. Y tres veces el
Apóstol respondió: "Señor, tú lo sabes todo; Tú sabes que te amo Que la respuesta de Pedro se
exprese mediante la oración de este día y de todos los días.- Que
todos los que participamos en la adoración de tu presencia eucarística, demos
testimonio y hagamos resonar por doquier, la verdad encerrada en las palabras
del Apóstol: "SEÑOR, TÚ LO SABES TODO. TÚ SABES QUE TE AMO". -
7.
- ORACION: EN TUS MANOS SE TRANSFORMA EL
MUNDO
Tú
dices: "Yo soy la resurrección y la vida", y todo
cambia ante nuestros ojos. En tus
manos se transforma el mundo, Señor. Nuestra
tierra, escenario del odio, se
convierte en la semilla de tu Reino. En sus
surcos, Tú trabajas.- Nuestra
alegría, que tan pronto pasa, se hace
semilla de alegría eterna. De su
luz, Tú sacarás el sol.- La
muerte ya no pone término, Porque
en el término, Tú siembras el comienzo.- La vida
y la muerte en duro combate. Vence
la vida porque Tú estás con ella. Y
nosotros vencemos contigo.-
2.
ORACIÓN
Señor,
Dios nuestro: Nos
hemos reunido en tu nombre para expresarte nuestros deseos de la vida, de la
verdad, de la libertad y de la paz que Tú nos propones. No eres un Dios que das
la espalda a nuestras situaciones problemáticas. Estás a nuestro favor y das
la cara por nosotros en todo momento, ayudándonos a salir del atolladero. Por
eso acudimos a Ti con confianza y con urgencia. Te sentimos apoyando el
clamor mayoritario de nuestro mundo que quiere crecer en paz desde sus raíces
plurales, liberado de miedos, de violencia y de terror. Tú
no eres un
Dios
sordo que no se entera de los que nos pasa. Te implicas en nuestra vida.
Te pedimos abras tu oído a nuestra oración desgarrada y esperanzada. Dios
de la vida, muéstranos tu rostro. Guía
nuestros pasos por el camino de la paz. Dios
del amor y la justicia, muéstranos tu rostro. Guía
nuestros pasos por el camino de la paz. Dios
de la libertad, muéstranos tu rostro. Guía
nuestros pasos por el camino de la paz. Dios
que nos escuchas y dialogas con nosotros en
cercanía, muéstranos tu rostro. Guía
nuestros pasos por el camino de la paz. Dios del perdón y de la
reconciliación, muéstranos tu rostro. Guía nuestros pasos por el
camino de la paz.
II.
ORACIONES
Y PRECES (sentados)
1.
PETICION
DE PERDON (todos) ORACION:
YO
CONFIESO ANTE DIOS TODO PODEROSO Y
ANTE VOSOTROS, HERMANOS, QUE
HE PECADO MUCHO DE
PENSAMIENTO, PALABRA, OBRA Y OMISIÓN. POR
MI CULPA, POR MI CULPA, POR
MI GRAN CULPA. POR
ESO RUEGO A SANTA MARIA, SIEMPRE VIRGEN, A
LOS ÁNGELES YA LOS SANTOS Y
A VOSOTROS, HERMANOS, QUE
INTERCEDAN POR MÍ ANTE
DIOS, NUESTRO SEÑOR.
(Pausa) SALMO 50: MISERERE (dos coros)
Tenme
piedad, oh Dios, por tu clemencia, Por tu inmensa ternura
borra mi iniquidad. iOh, lávame más y más de mi
pecado, y de mi falta purifícame! Pues mi pecado yo lo reconozco, Mi falta sin cesar está ante mí. Contra Ti, contra Ti solo he
pecado Y lo malo a tus ojos cometí. Así eres justo en tu sentencia, Sin reproche en tu juicio. Mira que en culpa ya nací, En pecado me concibió mi madre. Mas tu amas la verdad del corazón, En lo secreto me enseñas la
sabiduría. Rocíame con hisopo y seré
limpio, Lávame y quedaré mas blanco que
la nieve. Haz que vuelva a escuchar júbilo
y fiesta, Y dancen los huesos que a polvo
redujiste. Retira tu semblante de mis
faltas, Borra todas mis culpas. Crea en mi, oh Dios, un corazón
puro, Un espíritu firme en mi pecho
renueva; No me rechaces lejos de tu
rostro, No retires de mí tu santo espíritu. Vuélveme la alegría de tu
salud, Afianza en mi un espíritu
generoso; Enseñaré tus sendas a los
descarriados, a ti volverán los pecadores. Líbrame de la sangre, Oh Dios de mi salud, Y aclamará mi lengua tu
justicia; Abre mis labios, oh Señor, Y anunciará mi boca tu alabanza. Pues no te complaces en el
sacrificio, Si ofrezco un holocausto no lo
quieres. Mi sacrificio, oh Dios, es mi espíritu
contrito: Un corazón contrito y humillado, Oh Dios, no lo desprecias.
SALMO 32 LA DICHA DEL
PERDON
(dos coros)
Dichoso aquel cuya culpa es
absuelta y cubierto su pecado! Dichoso el hombre a quien Yahvé
no imputa falta, Y en cuyo espíritu no hay
fraude. Te he confesado mi pecado, y no
oculté mi falta. Dije:
me confesaré a Yahvé de mis delitos. Y Tú absolviste la culpa de mi
pecado. Por eso te invoca todo hombre
piadoso en la hora de la angustia. Y aunque salgan de madre las
inmensas aguas, no podrán alcanzarte. Tú eres mi refugio, de las
angustias me guardas, de la alegría de mi rescate me
circuncidas. Copiosas son las penas del impío;
Mas al que en Yahvé confía el favor le circunda. Regocijaos en Yahvé, justos,
exultad, alborozaos todos los de recto
corazón!
EL PERDÓN CRISTIANO
El
perdón cristiano brota siempre de un convencimiento religioso, o hablando con más
precisión, de una experiencia religiosa. El cristiano perdona porque se siente
perdonado por Dios y toda otra motivación es secundaria. Perdona quien vive del
perdón de Dios, que olvida nuestro pecado y nos acoge como hijos. Decía San
Pablo: "Perdonaos mutuamente como Dios os ha perdonado en Cristo".
Y quien olvida esto está hablando de otra cosa diferente del perdón del
evangelio, de Cristo. En
consecuencia, el perdón cristiano no es un acto de justicia. A nadie se le
puede exigir el perdón como un deber social. El perdón cristiano, ese gesto
sorprendente y hasta heroico nace de un amor incondicional y gratuito. No
depende de condiciones, no exige nada, no reclama nada. Se perdona por puro amor
y el hablar de requisitos para perdonar es introducir otro concepto diferente
del perdón cristiano. La
llamada de Jesús: "Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os
odian, bendecid a los que os maldicen", ha de ser respuesta a la
experiencia de ser perdonado por Dios. Es
la actitud de Cristo: "Perdónales porque no saben lo que hacen"
perdonando al agresor aunque no muestre arrepentimiento alguno. Así es el perdón
cristiano. Nadie puede decir que es fácil perdonar. A
pesar de su dificultad, hemos de confesar hoy la importancia que encierra este
mandato evangélico. Este amor cristiano universal, que alcanza a todos y busca
el bien de todos sin exclusiones, es la aportación más positiva y humana que
pueden introducir en la sociedad los cristianos como ciudadanos, o como políticos,
cuando pretendan inspirarse en la fe cristiana. Hemos
de recordar también, que amar al delincuente y al violento no significa que
haya que dar por buena su actuación injusta o violenta. El cristiano ha de
tener presente el mandato de Cristo de luchar por la paz y la justicia. Pero el
condenar de manera tajante la injusticia y la crueldad de la violencia
terrorista no debe llevar consigo necesariamente el odio hacia quienes la lleven
a cabo. Si
uno perdona es para destruir, para cortar la espiral del odio y del mal y para
ayudar al otro a rehabilitarse y a actuar de manera diferente en el futuro. Sigamos
el ejemplo de Cristo, El es quien nos ayudará a tener la experiencia religiosa
de vemos y sentirnos perdonados por Dios, y Dios nos ayudará a perdonar. Pero
tampoco nos escandalicemos farisaicamente si alguien injustamente herido no
alcanza aún a conceder el perdón al que Cristo nos invita
Pausa (5 minutos de
oración personal)
2.
DICE
EL SEÑOR:
1.
"Os daré
un corazón nuevo y os infundiré un espíritu nuevo; os arrancaré el corazón
de piedra y os daré un corazón de carne" (Ez. 36,26). 2.
"El Señor te bendiga y te guarde, haga brillar su rostro sobre ti y
te conceda su favor. El Señor te muestre su rostro y te conceda la paz" (Nm
6,24-26). 3.
"Cuando se derrame sobre vosotros un espíritu de lo alto, morará
en el desierto el derecho, y en el vergel habitará la justicia; el fruto de la
justicia será la paz. Y habitará mi pueblo en albergue de paz" (Is 32,15-18). 4.
"¡Qué hermosos son sobre los montes los pies del mensajero que
anuncia la paz."' (Is 60,17-18). 5. "Vivirán seguros
porque Dios extenderá su poder hasta los confines de la Tierra. Él mismo será
la paz" (Miq 5,3-4). 6.
"Alabad al Señor, hijos de Dios. El Señor bendice a su pueblo con
la paz" (Sal 29,11). 7.
"Por la misericordia entrañable de nuestro Dios nos visitará un
sol que nace de lo alto para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra
de muerte y para guiar nuestros pasos por el camino de la paz" (Lc
1,78-79). 8.
"Cuando Jesús nació, una multitud de ángeles alababa a Dios
diciendo: ¡Gloria a Dios en el cielo y en la tierra paz a los hombres que gozan
de su amor!" (Lc 2, 13-14). 9.
"Todo viene de Dios que nos ha reconciliado consigo mismo por medio
de Cristo y nos ha confiado el ministerio de la reconciliación" (II Cor
5,18). 10.- "Los frutos del Espíritu son:
amor, alegría, paz, tolerancia, amabilidad, bondad, mansedumbre y dominio de sí
mismo" (Gal. S,22). 11. "Cristo es nuestra paz.
Él ha hecho de los dos pueblos uno solo, destruyendo el muro de enemistad que
los separaba" (Ef 2,14). 12.
"Su venida ha traído la buena noticia de la paz: paz para vosotros
los que estabais lejos y paz también para los que estaban cerca" (Ef2,17). 13.
La sabiduría que viene de arriba es pacífica, tolerante, conciliadora,
compasiva, fecunda, imparcial y sincera" (Sat 3,17). 14.- "La paz os dejo,
mi paz os doy. Una paz que el inundo no os puede dar. No os inquietéis ni tengáis
miedo" (Jn 14,27).
4.
PALOMAS DE LA PAZ TUS
MANOS SON PALOMAS DE LA PAZ, TUS
MANOS SON PALOMAS DE LA PAZ. PUEDES
TENER LA SUERTE DE ENCONTRAR EN
TUS MANOS PALOMAS DE LA PAZ. La paz que estás buscando la
regala Dios: Él siembra la semilla en nuestro
corazón. Tu puedes conseguir que el mundo
llegue a ser sementera que brota del Amor. No dejes que el rencor destruya
tu ilusión, que el odio se despierte cuando
nace el sol. Tú puedes construir, viviendo en
libertad, un camino a la nueva humanidad.
5. DICE
EL SEÑOR: 15. "De las espadas forjarán arados; de las lanzas, podaderas. No alzará
la espada pueblo contra pueblo; no se adiestrarán para la guerra" (Is
2,4). 16. "¿Quién hay que ame la vida y desee ver días felices? Guarda
tu lengua del mal, tus labios de la mentira. Apártate
del mal y haz el bien, busca la paz y corre tras ella" (Sal 34,13-15). 17. "Si en el momento de llevar tu ofrenda al altar recuerdas que tu
hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar y vete
primero a reconciliarte con tu hermano; luego vuelve y presenta tu ofrenda"
(Mt 5,23-24). 18. "Habéis oído que se
dijo: “Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo”. Pero yo os digo: Amad a
vuestros enemigos y orad por los que os persiguen. De este modo seréis dignos
hijos de vuestro Padre celestial que hace salir el sol sobre buenos y malos y
manda la lluvia sobre justos e injustos" (Mt 5,43-45). 19. "Pedro preguntó a Jesús: - Señor, ¿cuántas veces he de perdonar
a mi hermano cuando me ofenda? ¿siete veces? Jesús le respondió: No te digo
siete veces, sino setenta veces siete" (Mt 18,21-22). 20. "Os doy un mandamiento nuevo: Amaos los unos a los otros. Como yo os
he amado, así también amaos los unos a los otros. Por el amor que os tengáis
los unos a los otros reconocerán todos que sois discípulos míos" (Jn
13,34-35). 21. "Os ruego, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que
os pongáis de acuerdo para que no haya divisiones entre vosotros, sino que
conservéis la armonía en el pensar y en el sentir" (1 Cor 1,10). 22. "No nos cansemos de hacer el bien, porque, si no nos desmayamos, a
su tiempo cosecharemos. Por tanto siempre que tengamos oportunidad, hagamos el
bien a todos" (Gal 6,9-10). 23. "Los que promueven la paz van sembrando en paz el fruto que conduce
a la salvación" (Sant 3,18). 24. "Estad, pues, en pie, ceñida vuestra cintura con la verdad, bien
calzados vuestros pies para anunciar el evangelio de la paz". (Ef 6,14-15). 25. "Quien dice que está en la luz y odia a su hermano, todavía está
en las tinieblas. Quien ama a su hermano permanece en la luz y nada le hará
tropezar. Sin embargo, el que odia a su hermano está en las tinieblas, camina
en las tinieblas y no sabe a dónde va, porque las tinieblas le han cegado los
ojos" (IJn 2,9-11). 26. "Si alguno dice: 'Yo amo a Dios' y odia a su hermano, es un
mentiroso; pues quien no ama a su hermano a quien ve, no puede amar a Dios a
quien no ve. Y nosotros hemos recibido de él este mandato: que el que ama a
Dios, ame también a su hermano" (1
Jn 4,20-21). 27. "Dichosos los que construyen la paz, porque serán llamados hijos de
Dios" (Mt 5,9).
6.- INSTRUMENTO
DE TU PAZ HAZ
DE MÍ, SEÑOR, UN
INSTRUMENTO DE TU PAZ. HAZ
DE MÍ, SEÑOR, UN
INSTRUMENTO DE TU PAZ. Donde haya odio, que yo ponga el
amor. Donde haya ofensa, que yo ponga
el perdón. Donde haya duda, que yo ponga la
fe. Donde haya tinieblas, que yo
ponga la luz.
III.
COMPROMISO PERSONAL (sentados) 1.
LECTURA:
(Cor 13, 4-8.
13.14,1ª) El amor es comprensivo y
servicial, y no tiene envidia; el amor no presume ni se engríe; no es mal
educado ni egoísta; no se irrita ni lleva cuenta del mal; no se alegra de la
injusticia, sino que goza con la verdad. Disculpa sin límites, cree sin límites,
espera sin límites, aguanta sin límites. El amor no pasa nunca. Tres cosas hay que permanecen: la
fe, la esperanza y el amor. Mirad, de ellas la más grande,
es el amor. Buscad pues, sin descanso en
vuestras vidas el amor.- 2. LECTURA: (San Mateo 5 13-16) Vosotros sois la sal del mundo.
Pero si la sal pierde su sabor, ¿Cómo seguirá salando?. Ya no sirve más que
para tirarla a la calle y que la gente la pisotee.- Vosotros sois la luz del mundo.
No se enciende una lámpara para meterla debajo de la mesa; al contrario, se la
pone en lo alto de manera que alumbre a todos los que están en la casa. Pues así
debe alumbrar vuestra luz delante de los demás, para que todos vean el bien que
hacéis y alaben por ello a vuestro Padre del cielo. Pausa Lector 2:
3.-
Lectura: Los sufrimientos presentes, el amor de Cristo y la gloria
futura. (Rm. 8) Tengo por cierto que los
padecimientos del tiempo presente no son nada en comparación con la gloria que
ha de manifestarse en nosotros; porque el continuo anhelar de las criaturas
ansia la manifestación de los hijos de Dios, pues las criaturas están sujetas
a la vanidad, no de grado, sino por la razón de quien las sujeta, con la
esperanza de que también ellas serán liberadas de las servidumbres de la
corrupción para participar en la libertad de la gloria de los hijos de Dios.-
Y el mismo Espíritu viene en
ayuda de nuestra flaqueza, porque nosotros no sabemos pedir lo que nos conviene;
más el mismo Espíritu aboga por nosotros con gemidos inenarrables.- Y sabemos que, para los que aman
a Dios, todas las cosas redundan en bien.- ¿Qué diremos, pues?, Si Dios
está con nosotros, ¿quién contra nosotros?. El que no perdonó a su propio
Hijo, antes lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos ha de dar en El todas
las cosas? ¿Quién nos arrebatará el amor
de Cristo?, ¿La tribulación, la angustia, la persecución, el hambre, la
desnudez, el peligro, la espada?. Según está escrito: "Por tu causa somos
entregados a la muerte todo el día, somos mirados como ovejas entregadas al
matadero". Mas en todas estas cosas vencemos por aquel que nos amó. Porque
persuadido estoy que ni la muerte, ni la vida, ni los ángeles, ni los
principados, ni lo presente, ni lo venidero, ni las virtudes, ni la altura, ni
la profundidad, ni ninguna otra criatura podrá arrancarnos el amor de Dios en
Cristo Jesús Dios nuestro.- 4. PALABRAS DE
LA MADRE TERESA DE CALCUTA En el
momento de la muerte, no se nos juzgará por la
cantidad de trabajo que hayamos hecho, sino
por el peso del amor que hayamos puesto en nuestro trabajo. Este
amor debe resultar del
sacrificio de sí mismo; y ha de sentirse hasta que duela.(Madre
Teresa de Calcuta)
5.
ORACION:
EN VIDA, AMIGO EN VIDA.- (dos
coros) Si
quieres hacer feliz a
alguien que quieres mucho, díselo
hoy...
En
vida, amigo, en vida.- Si
deseas dar una flor, no
esperes a que se mueran, mándala
hoy con amor...
En
vida, amigo, en vida.- Si
deseas decir "te quiero” a
la gente de tu casa, y
al amigo de cerca o lejos... En
vida, amigo, en vida. No
esperes a que se muera la gente para
quererla y que sienta tu afecto...
En
vida, amigo, en vida.- Serás
más feliz, si
aprendes a hacer felices a
todos los que conozcas...
En
vida, amigo, en vida.- No
visites panteones, no
llenes tumbas de flores, llena
de amor los corazones... En
vida, amigo, en vida.- Lector 2 6. EXTRACTO DEL MENSAJE DE SU SANTIDAD JUAN PABLO II PARA LA CELEBRACIÓN DE
LA JORNADA MUNDIAL DE LA PAZ (1-ENE-2000) "PAZ
EN LA TIERRA A LOS HOMBRES QUE DIOS AMA" "Paz en la tierra a
los hombres que Dios ama". El anuncio evangélico sugiere esta preocupante
pregunta: ¿Estará el siglo que inicia bajo el signo de la paz y de la
fraternidad entre los hombres y los pueblos?. No podemos prever el futuro; sin
embargo, podemos establecer un principio exigente: HABRÁ PAZ EN LA MEDIDA EN
QUE TODA LA HUMANIDAD SEPA REDESCUBRIR SU ORIGINARIA VOCACIÓN A SER UNA SOLA
FAMILIA, EN LA QUE LA DIGNIDAD Y LOS DERECHOS DE LAS PERSONAS -de cualquier
estado, raza o religión-SEAN RECONOCIDOS COMO ANTERIORES Y PREEMINENTES
RESPECTO A CUALQUIER DIFERENCIA O ESPECIFICIDAD. Desde esta concepción puede ser
animado, dirigido y orientado el actual contexto mundial, marcado por la dinámica
de la globalización. Este proceso, que no carece de riesgos, presenta
extraordinarias y prometedoras oportunidades, precisamente con vistas a hacer de
la humanidad una sola familia, fundada en los valores de la justicia, la
igualdad y la solidaridad.- Por eso es necesario un
cambio radical de perspectiva; ante todo debe prevalecer el bien de la humanidad
y no el bien particular de la comunidad política, racial o cultural. La
consecución del bien común de una comunidad política no puede ir contra el
bien común de toda la humanidad, concretado en el reconocimiento y respeto de
los derechos del hombre, sancionados por la Declaración Universal de los
Derechos Humanos de 1948. Por tanto, se deben superar las concepciones y
actuaciones, a menudo condicionadas y determinadas por grandes intereses económicos,
que subordinan cualquier otro valor a un concepto absoluto de Nación y de
Estado. Las divisiones y diferencias políticas, culturales e institucionales en
que se articula y organiza la humanidad son, desde esta perspectiva, legitimas
en la medida en que se armonizan con la pertenencia a la familia humana y con
las exigencias éticas y jurídicas derivadas de la misma.- (pausa)
7.
LECTURA: Romanos 12:9-21 (lector 1) Que el amor sea sincero.
Aborrezcan el mal y cuiden todo lo bueno. En el amor entre hermanos: demuéstrense
cariño unos a otros. En el respeto: estimen a los otros como más dignos. En el cumplimiento del deber: no
sean flojos. En el Espíritu sean fervorosos y sirvan al Señor. Tengan
esperanza y estén alegres. En las pruebas sean pacientes. Oren en todo tiempo.
Con los creyentes necesitados: compartan con ellos. Con los que estén de paso:
sean solícitos para recibirles en su casa. Bendigan a quienes los persigan:
bendigan y no maldigan. Alégrense con los que están alegres, lloren con los
que lloran. Vivan en armonía unos con otros. No busquen las grandezas, sino que
vayan a lo humilde. No se tomen por unos sabios. No devuelvan a nadie mal por
mal; procuren ganarse el aprecio de todos los hombres. Hagan todo lo posible, en
cuanto de ustedes dependa, para vivir en paz con todos. No se hagan justicia por
ustedes mismos, queridos hermanos; dejen que Dios sea el que castigue; ya la
Escritura lo dice: Yo castigaré, yo daré lo que corresponde, dice el Señor. Y
añade: Si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; si tiene sed, dale de beber,
haciendo eso amontonarás brasas sobre tu cabeza. No te dejes vencer por lo
malo, más bien vence el mal a fuerza de bien. 8. MOMENTO DE
REFLEXION PERSONAL Y EXPRESION ANONIMA DELCOMPROMISO
INDIVIDUAL POR LA PAZ. Monitor: En este momento podemos hacer una
reflexión personal con idea de que cada uno de nosotros intente llegar a un
compromiso personal cara a la construcción de la paz. Este compromiso libremente tomado
podemos ponerlo por escrito y depositarlo en una caja o urna, de forma anónima. Si os parece bien se puede leer
alguno de esos compromisos para que sepamos a que nos estamos comprometiendo. Pausa
larga (10 minutos). (De pie)
9. ORACIÓN DE SAN FRANCISCO
DE ASÍS
POR
LA PAZ Señor,
haz de mí un instrumento de TU paz. Que
donde haya odio, ponga
yo el amor, donde
haya ofensa, ponga yo perdón, donde
haya discordia, ponga yo unión, donde
haya error, ponga yo verdad, donde
haya duda, ponga yo fe, donde
haya desesperanza, ponga yo esperanza, donde
haya tinieblas, ponga yo luz, donde
haya tristeza, ponga yo alegría. Haz
que yo no busque tanto El
ser consolado como el consolar, El
ser comprendido como el comprender, El
ser amado como el amar. Porque
dando es como se recibe; Olvidándose
de sí mismo, es
como se encuentra a sí mismo; Perdonando,
es como se obtiene perdón; Muriendo,
es como se resucita para la vida eterna. - LA
PAZ ESTE CON VOSOTROS LA
PAZ ESTE CON VOSOTROS LA
PAZ ESTE CON VOSOTROS QUE
CON VOSOTROS SIEMPRE
SIEMPRE ESTE LA PAZ
IV
INVOCACION
DE AYUDA Y ACCION DE GRACIAS 1.
CANTO: VAMOS CANTANDO AL SEÑOR, EL ES NUESTRA ALEGRIA. 6. ORAClON POR LA PAZ 1. Dios quiere que vivamos
en paz. La paz es posible también entre nosotros. La queremos ya ahora. Una
paz hecha entre todos y para todos. No queremos que nadie la impida o la
retrase. Nosotros nos comprometemos a trabajar por la paz en la verdad, en la
justicia y en el amor. ¡Señor, que donde haya
injusticia, nosotros pongamos paz! 2.
Amamos la vida como don sagrado de Dios y primer derecho del hombre, sea
quien sea y esté donde esté. No queremos que nadie mate a nadie. Pedimos a ETA
que deje definitivamente las armas. Nosotros nos comprometemos a defender la
vida de toda persona. ¡Señor, que donde haya
muerte, nosotros pongamos vida! 3.
Recordamos ante Dios, Padre de todos, a cuantos han muerto víctimas de
la violencia, aquí entre nosotros o lejos de este pueblo. Son para nosotros
seres muy queridos. Nos comprometemos a estar cerca de cuantos lloran su muerte.
También de quienes viven hoy acosados por el miedo, las amenazas o la extorsión. ¡Señor, que donde haya sufrimiento,
nosotros pongamos amor! 4.
Pedimos también a Dios por quienes, provocando muertes, terror y
destrucción, están causando tanto daño. No han dejado de ser hijos de Dios y
hermanos nuestros. Los queremos tener entre nosotros construyendo una sociedad
mejor, liberados del sufrimiento que generan y padecen. ¡Señor,
que donde haya un ser humano, nosotros pongamos fraternidad! 5.
Creemos en la capacidad de las personas y de los pueblos para buscar solución
a sus conflictos por caminos de paz. No queremos imposiciones violentas,
contrarias al libre sentir de la sociedad. Nosotros nos comprometemos a promover
comportamientos y cauces democráticos en libertad. |