MISA FUNERAL(3)

 

 

 

1ª lectura: #S_Pedro1 1, 3-9

 

#Salmo 26 "El Señor es mi luz y mi salvación".

 

#Evangelio: S_Juan. 14, 1-7

 

#Homilia 

 

 

CANTO DE ENTRADA

 

Todos unidos formando un solo cuerpo

 

 

SALUDO: El Señor que nos invita a la felicidad para siempre, os conceda su gracia y su paz.

 

MONICION DE ENTRADA:

 

Hermanos: la fe en Dios, la fe en Jesús Resucitado, nos congrega hoy aquí para celebrar la Eucaristía por nuestro hermano/a -----------------.

Los cristianos creemos que la vida de cada hombre, de cada mujer, es un misterio muy valioso, que no se pierde para siempre en la muerte.

Todos tenemos un lugar preparado por Cristo en el corazón de Dios.

Que estas palabras que nos dirige hoy Jesús a cada uno de nosotros, nos animen para seguir viviendo con confianza a pesar de nuestro dolor.

 

A.    penitencial:  En un momento de silencio, pedimos perdón a Dios y a nuestros hermanos.

 

-  Tú que eres nuestro camino y nuestro guía. Señor, ten piedad.

 

-  Tú que nunca nos dejas, aunque nosotros te olvidemos. Cristo, ten piedad.

 

-  Tú que has muerto para darnos Vida. Señor, ten piedad.

 

Que Dios, nuestro Padre, tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna. Amén.

 

 

COLECTA. OREMOS. Oh Dios que tienes en tus manos la vida de los hombres, escucha nuestra oración por nuestro hermano ----------, y acógelo en  el lugar preparado en tu corazón. Por NSJC, tu Hijo....

 

 

MONICION A LAS LECTURAS

 

Es muy humano que sintamos dolor y tristeza ante la desaparición de nuestros seres queridos. Pero nuestra fe en la Palabra de Dios nos llena de esperanza.

Acojamos con paz las palabras que nos dirige hoy Jesús a cada uno de nosotros.

 

ORACIÓN UNIVERSAL: Oremos a Dios nuestro Padre con la confianza de que nos escucha las peticiones que le presentamos con fe y amor.

 

1.      Por la Iglesia de Dios, para que con su testimonio de vida, enseñe a los hombres de hoy el mensaje de fe y esperanza en la victoria final. Roguemos al Señor.

 

2.      Por nuestro/a hermano/a ------------- para que reciba la vida eterna prometida por Cristo. Roguemos al Señor.

 

3.      Por los familiares y amigos de ------ Para que apoyados en la Palabra de Dios y en nuestra compañía, encuentren el consuelo que necesitan en estos momentos de dolor. Roguemos al Señor.

 

4.      Por todos nosotros, para que nuestra fe en la Vida Eterna sea un estímulo constante para mejorar esta tierra. Roguemos al Señor.

 

Señor, escucha nuestra oración y ayúdanos a caminar por este mundo que pasa, confiando siempre en ti. Que vives y reinas por los siglos de los siglos.

 

 

POSCOMUNION. OREMOS. En tus manos, Padre de bondad, encomendamos a nuestro/a hermano/a -------. Nos sostiene la esperanza de que resucitará con Cristo en el último día. Te lo pedimos por JNS.

 

 

CANTO: YO TAMBIEN QUIERO RESUCITAR

 

 

 

AGRADECIMIENTO DE LA FAMILIA

 

En nombre de la familia de ------- os damos las gracias por vuestra presencia y por vuestra oración.

Y os anunciamos que la misa de salida se celebrará el próximo día ------- a las -------

 


 

LECTURA DE LA PRIMERA CARTA DE S. PEDRO

1,3-9

 

Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que, por su inmenso amor y mediante la resurrección de Jesucristo, nos ha hecho renacer a una vida de esperanza, a una herencia incorruptible, inmaculada, imperecedera. Una herencia reservada en los cielos para vosotros, a quienes el poder de Dios asegura, mediante la fe, la salvación que ha de manifestarse en el momento final.

 

Por eso vivís esperanzados, a pesar de la aflicción que las pruebas de diversa índole os ocasionan todavía. Claro que así, la autenticidad de vuestra fe será motivo de alabanza, de gloria y de honor cuando se manifieste Jesucristo, a quienes amáis y en quien confiáis aún sin haberle visto.

 

Os alegrareis entonces, con un gozo inenarrable y radiante, al alcanzar la salvación, meta de vuestra fe.

 

 

PALABRA DE DIOS


 

OREMOS CON EL SALMO 26

 

 

EL SEÑOR ES MI LUZ Y MI SALVACION

 

El Señor es mi luz y mi salvación,

¿a quién temeré?

El Señor es la defensa de mi vida,

¿quién me hará temblar?

 

Una cosa pido al Señor, eso buscaré.

Habitar en la casa del Señor

por los días de mi vida;

gozar de la dulzura del Señor

contemplando su templo.

 

Escúchame, Señor, que te llamo;

ten piedad, respóndeme.

Tu rostro buscaré, Señor,

no me escondas tu rostro.

 

Espero gozar de la dicha del Señor

en el país de la vida.

Espera en el Señor, sé valiente,

ten ánimo, espera en el Señor.


 

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN S. JUAN 14,  1-7

 

 

No estéis inquietos y angustiados. Confiad en Dios, y confiad también en mí. En casa de mi Padre hay lugar para todos; de no ser así, ya os lo habría dicho; ahora voy a prepararos ese lugar. Una vez que me haya ido y os haya preparado ese lugar, volveré y os llevaré conmigo, para que podáis estar donde esté yo. Vosotros ya sabéis el camino para ir a donde voy yo.

 

Tomás replicó:

 

-  Pero, Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo vamos a saber el camino?

 

Jesús le dijo:

 

-  Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie puede llegar hasta el Padre si no es por mí. Si me conocéis a mí, conoceréis también a mi Padre, a quien en realidad ya desde ahora conocéis y habéis visto.

 

 

PALABRA DEL SEÑOR

 

SUGERENCIAS PARA LA HOMILIA

JN. 14, 1- 9

Estamos celebrando en esta misa funeral la muerte de ---------, unida a la muerte y resurrección de Jesús. Hermanos, se nos ha ido -----mujer prudente, generosa y responsable, madre y abuela, acogedora con sus familiares, reconciliada con todos, mujer profundamente cristiana. ---------- lentamente se ha ido apagando, arropada por el cariño de su familia. En casa ha recibido la ayuda necesaria para vivir su muerte de forma humana, médicamente atendida, y familiarmente acompañada. También cristianamente se ha ido preparando para este momento y os ha ido preparando también a vosotros, sus familiares más allegados, que habéis vivido juntos esta experiencia de la muerte como paso a otra vida, como una acción de gracias por su vida y su testimonio. -------- se nos ha ido preparada para el encuentro con Dios Padre en el cielo. Porque ha creído en Jesús, en ese mismo Jesús que nos ha dicho: "No tengáis miedo, no os agobiéis, hay sitio para todos en el cielo. Yo soy el camino, la verdad y la vida".

Tengo la impresión de que casi todo lo que el cristianismo dice acerca del cielo y de la felicidad final en la "otra vida", resulta para muchos contemporáneos, creyentes o no, algo demasiado lejano y abstracto, un lenguaje extraño que apenas tiene relevancia alguna para la vida de cada día.

Porque en el fondo, creemos en "el futuro" con cierta convicción cuando podemos experimentar que ese futuro se inicia ya desde ahora y comienza a despuntar, de alguna manera, en el momento presente.

En concreto, la gente creemos más fácilmente en el cielo si realmente podemos experimentar, aunque sea de manera fragmentaria que "el cielo comienza en la tierra".

Lo que ocurre es que, los cristianos hemos despreciado demasiado los gozos de la tierra, los placeres de la vida y la belleza del mundo, sin descubrir dentro de esa vida frágil y caduca el germen de lo que será el cielo.

Porque el cielo prometido no es simplemente un lugar hacia el que vamos después de morir. El cielo es el disfrute pleno del amor y de la vida que se está gestando ya en el interior de nuestro mundo y en la de cada persona.

Hermanos, como creyentes en Jesús, encarnado, hecho hombre, no hemos de contraponer el cielo a este mundo de una manera total y absoluta, pues el cielo es precisamente la plenitud de este mundo, la realización plena en Dios, de todas las posibilidades de paz, reconciliación, libertad, de amor y felicidad que encierra esta vida.

Mirad, cuando amamos a una persona, amamos algo más que una persona, estamos amando la vida y la felicidad para la que hemos nacido, esa persona amada y yo mismo. Cuando hacemos justicia a un oprimido, hacemos algo más que un gesto de equidad, estamos haciendo crecer desde ahora el mundo reconciliado y justo que estamos llamados a disfrutar todos.

Desde la experiencia cristiana del misterio de la Encarnación y de la Ascensión de Jesús: "Cada vez que en la tierra hacemos la experiencia del bien, de la felicidad, de la amistad, de la paz y del amor, estamos viviendo ya de forma precaria pero real, la realidad del cielo".

Hermanos, en este momento en que celebramos con esperanza la Eucaristía por ---------, deberíamos recordar que lo que se opone a la esperanza cristiana no es solamente la incredulidad y el ateísmo, sino también la tristeza y la amargura y, el no saborear la vida que se nos promete.

Porque, en la vida, hermanos, hay momentos de paz y transparencia, experiencias de amistad y reconciliación, de libertad y amor que pueden ser fugaces y precarias. Pero, cuando se viven desde la FE en JESUS RESUCITADO, hemos de aprender a saborear ya en el interior de esta misma vida, la fiesta del cielo, aunque sea de manera frágil y fragmentaria. Esta fiesta del cielo que ya goza en plenitud ----------, en compañía de la Virgen María, y de todos sus familiares que nos han precedido en el camino de Jesús.

¿Qué hacemos en la vida para alcanzar el cielo?

#Inicio

 

Principal ] Oración mensual ] Celebraciones litúrgicas ] Albia ] Sobre la liturgia ] Familia cristiana ] Sacramentos ] Celebrar el Domingo ] EL DOMINGO ] Homilías ] Lecturas del día ] Red de evangelización ] Contraportada ] Mensaje para la semana ]

Exclusivamente para uso privado. No reproducir.