Capítulo
1
La
Liturgia Cristiana en
sus primeros siglos
|
Relación
entre cultura y liturgia
1.
La
liturgia cristiana en el NT:
-
Influencia del judaísmo -
Huellas del judaísmo
-
Originalidad del culto cristiano -
Jesús ante el culto -
Fundamento del nuevo culto -
La vida como culto RESUMIENDO
2.
La primitiva liturgia cristiana (s. II-III):
3.
Las primeras inculturaciones (s. IV-V):
-
Familias litúrgicas
Cuestionario Relación
entre cultura y liturgia
Lo
mismo que Dios se ha acomodado al ser humano, es decir, se ha encarnado y ha
hablado al modo humano para que éste le entendiera, así también los apóstoles
tuvieron que acomodar el mensaje evangélico al hombre concreto. Siguiendo el ejemplo de Cristo, que se encarnó en un pueblo y en una cultura, para evangelizar esa misma cultura, discernir críticamente sus valores, y desde ella ser salvador de todos los pueblos y culturas, las distintas generaciones han tenido que realizar, más o menos conscientemente, un proceso de inculturación. La
Iglesia ha utilizado la palabra inculturación para designar de una forma más
precisa, "la encarnación del Evangelio en las culturas autóctonas y al
mismo tiempo la introducción de estas culturas en la vida de la Iglesia". Lo que se celebra es la fe, pero la celebran personas concretas, personas que en todo el mundo y en distintas generaciones tienen distinta cultura. Así se produce la interrelación entre cultura y liturgia. Por una parte, la fe
"forma", la mentalidad y las manifestaciones litúrgicas de tales
personas, pero, al mismo tiempo, estas personas concretas, con una cultura
concreta, influyen en la manifestación de la fe. "Toda la liturgia se
realiza por signos sensibles
con los que la fe se alimenta, se robustece y se expresa" (IGMR 5). La
historia es maestra, aclara ideas, relativiza mitos y convicciones apresuradas,
nos hace más sabios y más libres, sugiere caminos que ya recorrieron, con éxito
o con fracaso, las generaciones anteriores, también ellas amantes de la
liturgia y de la encarnación, también ellas muy modernas y pastorales, cada
una en su tiempo. Ahora bien, no es fácil la lectura de la historia. Las
evoluciones históricas no suelen suceder conforme a un programa premeditado,
sino por influjo de muchos factores socio-culturales además de los factores
internos de la vida eclesial. Por eso, la comunidad apostólica y los primeros siglos son el modelo de identificación, y el punto de arranque para las sucesivas generaciones de creyentes.
1.
La liturgia cristiana en el NT
1.
Cultura de esta época
El
"humus" sobre el que se han edificado la experiencia y el culto
cristiano es el mundo judío. Veamos las características de esta experiencia y
culto judío: - Religión cósmica y religión histórica. Las religiones circundantes del mundo judío son religiones de la naturaleza y su culto es manifestación ritual del mito del eterno retorno, del incesante morir-renacer del cosmos. La relación entre Dios y el hombre se basan en que
Dios es el creador, el dominador, el soberano y el hombre criatura, súbdito y
servidor. Esta concepción tiene su expresión en el culto: se da culto con la
finalidad de aplacar y "ganarse" a Dios. Sin embargo, la religiosidad
bíblica es histórica. Reconoce a Dios creador, pero está fundamentada básicamente
en unos acontecimientos históricos salvadores. En estos acontecimientos
salvadores se ve a Dios como Padre, Salvador y Amor y al hombre es hijo salvado
y amado. Esta concepción tan distinta de la anterior también se refleja en el
culto. Este culto tiene la finalidad de agradecer y de actualizar.
-
Reinterpretación. Llamamos
reinterpretación a vivir el culto como memorial. El culto cristiano celebra
acciones anteriores de Dios, que se actualizan porque son memoria o memorial. Aunque
las formas externas del culto judío no se diferenciarán externamente mucho de
las otras religiones, el significado de ellas será totalmente distinto. Así
las fiestas del año, sobre todo la pascua, adquirirán una nueva significación:
serán memorial. La
pascua es la fiesta y celebración (memorial) de un acto liberador y salvador.
Ya analizaremos lo que es el memorial.
La berakah. Es la, expresión de esta nueva forma de ver la relación (oración) con Dios. Berakah es una palabra hebrea que significa bendición. Designa cualquier oración que empiece o termine con esta palabra ("Bendito sea el Señor"). Es la forma típica de la oración del pueblo de Israel. Su estructura tiene dos partes: a) la fórmula "Bendito sea Yahvé" y b) el decir los motivos de la alabanza: las obras realizadas por Dios en favor de su pueblo. La
oración que dice el sacerdote en la presentación del pan y del vino. La
Plegaria Eucarística son una berakah. Analizaremos esta forma de orar al
hablar de la oración litúrgica capítulo 10.
-
Culto y vida. El
culto judío está íntimamente unido a la vida. El culto integral presupone una
atenta escucha de la palabra de Dios y una prolongación en la práctica diaria.
El culto es diálogo: Dios habla de su salvación y el pueblo responde con oración
y vida. En el momento de la ruptura de estas dos realidades Dios hará surgir a
los profetas. El culto verdadero es, según los profetas, cuidar de la viuda y
del huérfano. Unión que no existía en las religiones no judías.
-
Escatología. El culto de Israel, memorial
de lo realizado por Dios en otros tiempos, contiene un movimiento de esperanza.
El culto judío invita a esperar de Dios unos nuevos actos salvadores. Hasta los
momentos más oscuros de la historia del pueblo, el culto, mientras evoca la
experiencia liberadora del Éxodo, invita y convoca a esperar un nuevo Éxodo. Este
es el "humus" (ambiente) religioso y cultural que existía al comienzo
del cristianismo y que fue asumido totalmente por Cristo y la primera comunidad
cristiana. Influencia
del judaísmo
No
analizaremos ahora la actitud de Jesús ante el culto, sino las formas cultuales
que aparecen en el NT. El culto necesita de signos y símbolos. La fe también.
De hecho, vemos a las comunidades primitivas celebrando reunidas en asamblea
celebrando con ritos. Los
libros del NT no contienen ninguna descripción completa de cómo era la
liturgia de las primeras comunidades cristianas, pero a través de una serie de
alusiones e indicaciones, podemos formarnos una buena idea de sus características
principales. Los
apóstoles no crearon una liturgia totalmente nueva, sino que expresaron el
nuevo culto, "en espíritu y verdad", en formas litúrgicas del
judaísmo. Es decir, copiaron las formas externas del culto judío.
Por esto, las formas externas del culto cristiano se parecen a las judías.
Pero, en el significado profundo, hay distanciamiento, incluso, ruptura. La
Iglesia primitiva continuó unida al Templo, pero esta unión afectaba sólo a
la oración y á la predicación. No participaban en la ofrenda de los
sacrificios rituales, porque tenían claro que la muerte y la resurrección de
Jesús había abolido los sacrificios del AT. Pero esta unión con el Templo duró
hasta la primera persecución contra los cristianos de Jerusalén (Hch 7, 54-8,
3). Huellas
del judaísmo
Las
huellas concretas del judaísmo son importantes en nuestra liturgia. Enumeramos
éstas: ·
la estructura de la
liturgia de la Palabra, con lecturas de
la Biblia, canto de salmos y explicación homilética, ·
la forma de la Plegaria
Eucarística,
igual a la berakah, ·
las peticiones de la oración de
los fieles, ·
el ritmo semanal de
la reunión litúrgica, con el traslado del sábado al domingo, · el Santo de la Plegaria
Eucaristía, que proviene de la oración judía de la mañana, · muchas aclamaciones, como
"Amén, "Aleluya", "Hosanna".
Como
muestra de esta gran influencia transcribimos la Plegaria Eucarística contenida
en la Didajé, documento contemporáneo de algunos escritos del NT. La
plegaria es cristiana por el contenido, pero claramente judía en cuanto a la
forma. Vemos la parte después de la comunión. En esta época la Eucaristía
está unida a la comida. Es decir, dentro de la Eucaristía, se come, se leen
las lecturas y se celebra la Eucaristía o Misa. "Después de haberos saciado, dad gracias de esta manera: Te damos gracias, Padre santo, por tu santo nombre, que hiciste descender a nuestros corazones, y por el conocimiento, la fe y la inmortalidad, que nos diste a conocer por Jesús, tu siervo. A ti la gloria por los siglos. Tú, Señor todopoderoso, creaste todas las cosas a causa de tu nombre, diste comida y bebida a los hombres para su provecho, a fin de que te den gracias; y a nosotros nos hiciste el don de la comida y bebida espirituales y de la vida por los siglos, por medio de Jesús, tu siervo. Ante todo, te damos gracias porque eres poderoso. A ti la gloria por los siglos. Acuérdate, Señor, de tu Iglesia: líbrala de todo mal, llévala a la perfección en tu amor y, santificada, reúnela de los cuatro vientos en el reino que le has preparado. Porque tuyo es el poder y la gloria por los siglos. Venga la gracia y pase este mundo. Hosanna al Dios de David. El que sea santo, que venga. El que no lo sea, que se convierta. Maranatha. Amén. A los profetas permitidles que den gracias cuantas quieran. (Didakké, X). Publicado por Cuadernos Phase, n0 75. Centre de Pastoral litúrgica, Barcelona, 1996.
2.-
Formas cultuales
cristianas
De
todos modos, las primeras comunidades cristianas estructuraron también sus
celebraciones. Formas cultuales primitivas:
-
El Bautismo. Es el rito de introducirse
en la asamblea. Se hace en el nombre del Señor Jesús. Llegó a ser muy pronto
un elemento básico. Carecemos de datos para saber cuándo, cómo y dónde surgió
el bautismo cristiano. En cuanto a su expresión ritual no difiere del bautismo
de Juan. Pero, en cuanto a su contenido es una creación cristiana. El libro de
los Hechos nos ofrece los tres pasos básicos del proceso para el bautismo:
evangelización, fe y rito bautismal. (Hch
2, 24: 8,12:18, 8).
-
La enseñanza de los apóstoles. La
asambleas litúrgicas comenzaban con una Didajé (enseñanza).
En Troas es la palabra del apóstol la que resuena en la celebración (Hch
20 7ss). Otras veces la palabra escrita constituye la primera parte de la reunión
(Rm 16, 16; 1 Co 16, 20; 2 Cor 13, 12; 1 Tes 5, 26; 1 Pe 5, 14). Esta Didajé
comprende el recuerdo de las palabras y de las acciones de Jesús.
-
La fracción del pan. Es el punto
culminante de la asamblea litúrgica. El nombre de cena del Señor (1 Co
11, 20) indica que, en Corinto, la Eucaristía se celebraba por la tarde y al
final de una comida. En principio, en la cena judía, el rito del pan y de la
copa iban separados por la cena. Sin embargo, posiblemente dentro de los diez
primeros años, ambos ritos se unieron y se colocaron al final de la comida.
Para J. Jeremías, la designación de la cena del Señor como "fracción
del pan" surgió como consecuencia de la separación entre Eucaristía y
comida propiamente tal. Hacia el año 150.
-
La imposición de manos. Desde
el inicio los apóstoles utilizaron el gesto de la imposición de manos para
significar la comunicación del Espíritu a los bautizados.
"Les impusieron las manos y recibieron el Espíritu Santo" (Hch
8, 17).
- Las oraciones. El libro de los Hechos de los Apóstoles menciona tres momentos de oración: la hora nona, hora del sacrificio de la tarde (Hch 3,1); la sexta o mediodía (Hch 10, 9); la tercia la hora del sacrificio de la mañana
(Hch 2,1). Ya a finales del s. I se prescribe que esta triple oración se haga con
el padrenuestro.
-
El Día del Señor. Los
Evangelios y los demás escritos del NT destacan la importancia de este día: la
resurrección del Señor, sus apariciones, la venida del Espíritu Santo
tienen lugar el primer día de la
semana. El domingo se convierte en el día del Señor (Ap 1, 10), que se hace
presente en la comunidad. La presencia del Señor se manifiesta a través de
signos: se manifiesta en la asamblea de los hermanos, en los presidentes de la
comunidad, en el pan y el vino, en la Palabra. Después
de enumerar las formas litúrgicas, podemos avanzar algo más y hacernos una
idea muy aproximada de las celebraciones litúrgicas: -
La Liturgia de la Palabra fue un elemento esencial de las
reuniones de los cristianos. Toman como
base la lectura de la Ley, los Profetas, el canto de los salmos y el Evangelio
(contado al principio y leído más tarde). En esta parte de la celebración
toman fuerza estos elementos: - el comentario u homilía (conversación con preguntas y respuestas) -
las cartas escritas por los apóstoles, que son leídas en la reunión litúrgica; -
oraciones como el Padrenuestro, fórmulas elaboradas por Pablo, composiciones
espontáneas de la comunidad (Cf Hch 4, 24-30)
-
La Cena del Señor. Eran conscientes que obedecían al mandato del
Señor de perpetuar su "memoria".
Aunque no sabemos con precisión cómo era, si era una verdadera cena, con
la bendición y distribución del pan antes de la comida y la bendición y
distribución de la copa del vino, al final. Más adelante se suprimió la cena
y las dos bendiciones se fundieron en una sola. Veamos en una esquema esta fusión:
En un momento unieron las presentaciones del pan y del vino y nació lo que antes se llamaba el ofertorio y ahora presentación del pan y del vino. En otro momento se unieron las bendiciones del pan y del vino y nació la Plegaria Eucarística o canon. Este esquema lo tienen todas las liturgias cristianas. El primer testimonio de ello es san Justino (100-150).
3.-
Líneas de fuerza
En
este tercer punto de esta época (Liturgia cristiana en el NT) analizaremos
lo más característico de la época. Miraremos la originalidad del culto
cristiano, que se fundamenta en la actitud de Jesús ante el culto; el
fundamento del nuevo culto; y en la vida culto.
a)
Originalidad del culto cristiano La
liturgia cristiana se diferencia de la judía, en la misma proporción en
que el cristianismo se diferencia del judaísmo. Queriendo
ver en el Evangelio lo original que tiene la liturgia cristiana, lo primero que
nos sorprende es una especie de "anticultualidad", una actitud de
distanciamiento o de ruptura respeto a las del judaísmo, hay una intención de
fondo que trata de expresar con fuerza la presencia de una realidad nueva. Las
manifestaciones de esta intención se dan a conocer en: -
la utilización deliberada de tiempos y espacios "no-sagrados"
para las celebraciones propias de la asamblea cristiana (la “fracción del
pan" o la "cena del Señor" se celebraba en casas), y -
el uso y aplicación especial del vocabulario cultual. Se evitan términos técnicamente
cultuales (como sacerdote, sacrificio, etc.) en el ámbito propiamente
cristiano. Más tarde (en la carta a los Hebreos), cuando ya no existe el
peligro de malinterpretarlos y hablando a los hebreos se usarán estos términos. Por
eso, vamos a decir dos palabras sobre la actitud de Jesús ante el tema del
culto.
b)
Jesús ante el culto Es
verdad que la primitiva comunidad cristiana no rompe
en un primer momento con el templo, pero introduce una clave nueva: el
evangelio es el fundamento del culto cristiano. Todos los escritos del NT están
imbuidos por estas dos afirmaciones: 1.-
Jesús, el crucificado, ha sido resucitado por Dios. Y
todo lo que desde ahora pueda merecer el nombre de culto, está
marcado por ese acontecimiento, que Dios ha realizado en favor de los hombres. 2.- El que ha sido resucitado, es el crucificado, aquel
que ha sido ajusticiado "según la ley". Luego, la ley, el comportamiento cultual, por sí mismo, es incapaz de obrar
la salvación y carece de valor. "Os
exhorto, hermanos, por la misericordia de Dios, a que ofrezcáis vuestros
cuerpos como víctima viva, santa, agradable a Dios: tal será vuestro culto
espiritual" (Rm 12, 1 ss). Resumiendo Todas
las manifestaciones cultuales o litúrgicas; que hemos señalado en la segunda
parte de este apartado, debemos mirar y verlas desde este sentido: Cristo ha
realizado en su vida lo que predecían los antiguos sacrificios. Y ahora el
culto cristiano o, liturgia cristiana es la realización (actualización) de lo
que Cristo realizó una vez por todas. ·
Semejanzas: Muchas
formar externas: la reunión semanal, la importancia de la Palabra en la reunión,
todo el AT, los salmos como oración diaria, las oraciones de la mañana y de la
tarde, el ser memorial, etc. Casi todo lo externo.
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